martes, 3 de mayo de 2016

Préstamos rápidos: la solución inmediata a nuestros problemas económicos

Los créditos rápidos han surgido como un producto financiero que se convierten en una solución inmediata ante los problemas económicos que sufrimos hoy en día

1 de la mañana. Es fin de mes y al día siguiente se cumple nuestra cuota hipotecaria y no contamos en este momento con el dinero para pagarla. ¿Qué podemos hacer? Éste es un problema con el que muchas personas se han sentido identificadas a lo largo de su vida. Según un estudio reciente, la mayor parte de las personas opta por la solución más rápida y sencilla: encender ordenador y pedir un crédito online que tenemos disponible en horas o minutos incluso.

Aun así, España se encuentra recuperándose lentamente de la crisis y un ejemplo de ello podemos observarlo en que las entidades bancarias tradicionales han vuelto a ofrecer a sus usuarios préstamos personales, los cuales no se encontraban disponibles el año pasado.

Sin embargo, este tipo de iniciativas no le resultarán tan sencillas después de la evolución de las entidades privadas, por lo que a los bancos de hoy en día no les queda otra que actualizarse a las nuevas directrices ofrecidas y ofrecer las mismas ventajas que las financieras privadas. En la actualidad, existen empresas privadas que te ayudan en la tarea de conseguir dicha financiación sin tener que pasar por el tedioso papeleo y concediéndote la posibilidad de poder acceder a créditos rápidos online sin nómina ni aval.

Siguiendo el hilo anterior, uno de los principales retos de las entidades bancarias frente a las online, es la rapidez y comodidad del servicio. A través de internet, los créditos de las entidades online se aprueban en minutos; de hecho, el 90 % de las solicitudes presentadas son evaluadas digitalmente frente a un 10 % que necesitaría del factor humano. Hasta si no cuentas con un historial financiero, pueden basarse en la cuenta de correo electrónico o teléfono móvil.

Si las entidades bancarias tradicionales se actualizaran y contaran con el mismo tipo de ventajas que las online, disminuyendo requisitos, con respuestas rápidas y sencillas y ofreciendo el mínimo interés, nos encontraríamos ante una sana competencia en la que el usuario sale ganando y en la que la última decisión la tendríamos nosotros.