jueves, 19 de septiembre de 2013

La persona sabia observa en silencio las cosas y personas, para ver lo que no se puede explicar con palabras. Ve la esencia de las personas. No mira con los ojos físicos, sino que busca a través de los ojos del corazón. El hombre me sorprende, porque sacrifica su salud para ganar dinero, luego gasta su dinero para recuperar su salud, luego es tan ansioso sobre el futuro que no disfruta el presente; como resultado no vive en el presente ni en el futuro; el hombre vive como si nunca fuera a morir, y muere como si nunca hubiera vivido. (Dalai Lama) La única diferencia entre un día bueno y uno malo es la actitud con la que asumes la situación. No hay nada que sea permanente en la vida. Todo cambia de hora en hora; de momento a momento. Cada historia tiene su fin, pero en la vida, cada final, es un nuevo comienzo. Siempre sopla viento a favor, para quien sabe a dónde va.