jueves, 20 de junio de 2013

SE DICE SUERTE, SE PRONUNCIA NUNÚ




"Llévame a casa o a una isla del pacífico, me da igual"

Pedro de Valdivia.


Debería dar de comer a los patos con mi suerte. Al menos ellos harían algo productivo con ella.



Todo el mundo quiere tener suerte en la vida.

Todo el mundo quiere que no llueva el día que olvidaron el paraguas en casa. Todo el mundo quiere que el autobús pase en el momento preciso, ese momento en que acabas de llegar a la parada. Todo el mundo quiere que no haya lentejas los lunes. Todo el mundo quiere que su madre no abra la puerta de su habitación cinco minutos antes de una quedada importante. Todo el mundo quiere que haga bueno el día de su boda. Todo el mundo quiere encontrar a su media naranja. Todo el mundo quiere tener hijos guapos. Todo el mundo quiere que salga un cinco a la primera en el parchís y después un montón de seises seguidos. Todo el mundo quiere que le toque la lotería. Todo el mundo quiere que los semáforos se pongan en verde a su paso. Todo el mundo quiere que le den el trabajo tras la primera entrevista. Todo el mundo quiere que le vaya bien en el extranjero. Todo el mundo quiere encontrarse dinero en el suelo. Todo el mundo quiere el trozo de pastel más grande. Todo el mundo quiere un kinder bueno antes que una galleta. Todo el mundo.


Pero sin compartir, claro. Esto es así. Tan verídico, como que mí buena suerte siempre ha brillado por su ausencia.

Brillado nivel:

La única anécdota que recuerdo de mi primera semana en Grenoble (Noviembre de 2012) es la que me aporto un muy amablemente fotomatón vacilándome hasta la saciedad.


 Si yo hubiera tenido buena suerte, posiblemente se me hubiera ocurrido en España que unas fotos de carné nunca vienen mal, y más si te vas a vivir a otro país; si yo hubiera tenido buena suerte, seguramente el fotomatón de la oficina de turismo hubiera funcionado; si yo hubiera tenido buena suerte, alguien hubiera podido indicarme sin problemas dónde encontrar un fotomatón; si yo hubiera tenido buena suerte, no hubiera dado con el fotomatón del futuro, tan sencillo cómo el abre fácil, de hecho seguramente lo invento el mismo cretino. Para ser sinceros, si yo hubiera tenido buena suerte o por lo menos "algo" de sentido común, ahora no estaría viviendo en Francia. Pero esta claro que Dios no quiso incluir la buena suerte entre mis virtudes. Que mal repartido está el mundo.


Cómo decía, necesitaba unas fotos. Unas fotos de carné. Y cómo decía, mi buena suerte me presento al fotomatón más  "manejable" de todos. Con decirles que hablaba cinco idiomas. Con decirles que podía hasta retocar las fotos. Con decirles que te permitía hacer todos los intentos que quisieras. Con decirles que tenía aspecto de nave espacial...


 Cómo decía, buena suerte nivel: Después de todo esto y una hora en el fotomatón, salir mal en las fotos. Tan mala suerte tengo que ni siquiera puedo decir que tuve un mal día/ no dormí en toda la noche/ tenía dentista/ estaba de exámenes. Ni eso cuela. Ni eso. Sin exageraciones.


Tan mala suerte tengo, que no me la curan ni los innumerables pitis que me habré fumado esperando que surja el cambio. Háganme caso, no fumen Lucky, que no funciona.



 Todo el mundo quiere tener buena suerte.


Pero como diría mi madre, ¿Y quién es todo el mundo? ¿Por qué tienes que hacer lo que hace todo el mundo?

¿Y saben qué? Tiene razón mi madre. ¿Para que tener buena suerte, si puedo irme un fin de semana con la nunú? ¿Para que quiero buena suerte, si ya tengo buena educación? ¿Para que quiero buena suerte, si yo sola me como las desgracias más apetecibles?

 Sí. Han leído bien. El fin de semana temido ha llegado. Ni mi SOS consiguió salvarme. Fui incapaz de seguir los interesantes consejos que me dieron y mañana empieza mi fin de semana con la nunú y su familia. Sólo añadir que su hijo lleva acosándome a mensajes en facebook desde el lunes. El lunes de hace dos semanas.
Mamá, Papá, se que os prometí que no iría, pero os ha tocado la mala suerte de tener una hija incapaz de pronunciar la palabra "no". Desheredar es un poco fuerte. Pero no os juzgaré. Para los demás, no se dónde me estoy metiendo, posiblemente en la boca del lobo, de modo que si no vuelvo a escribir por aquí, recuérdenme como lo que soy: Una chica sin suerte, que juega muy bien al mus.



La suerte esta echada. Esperemos que sea con dados normales...