jueves, 27 de junio de 2013

RESOLUCIÓN DEL SORTEO: NUNÚ





Cómo ya saben hace una semana me tocó en la tómbola de la vida, un fin de semana de lo más apetecible en casa de la nunú. Para los despistados, aquí les comentaba mis primeras impresiones al respecto, y aquí lo afortunada que me sentía tras haber ganado un "concurso" de semejante envergadura. Tratare por todos los medios de que este fin de semana surrealista me ocupe el menor número de páginas del diario posible, aunque no puedo prometer nada. En dos días pueden pasar demasiadas cosas.



Situación. El viernes pasado se celebraba en Francia <La Fête de la musique>, La fiesta de la música, como se encargó de aclararme todo el mundo ese día, fue instituida el 21 de junio de 1982 por Jack Lang, el cual fue ministro de cultura francés y miembro del partido socialista, para promocionar la música. Todos los artistas, músicos aficionados y gente que voluntariamente le apetezca, están invitados a salir a la calle y tocar ese primer día de verano. Además se organizan infinidad de conciertos gratuitos en toda Francia. 


Pues bien, el hijo de la nunú, tiene un grupo, de modo que tocaron el viernes en un garito y allí que me fui con su familia. Realmente lo pase genial esa noche. Tocaron bien y el ambiente un 10. Llegue incluso a creer que todo este asunto no era tan grave como yo pensaba. El concierto acabó sobre la una de la madrugada (Esto es Francia señores...) de modo que a las dos, estábamos la familia al completo en la cocina, bebiendo "un verre d'eau" del tiempo. Y en estas, mientras yo terminaba el mío y dicho intencionadamente en el momento preciso para que no me diera tiempo a decir nada, suelta la nunú: "Estamos-super-cansados-buenas-noches-os-dejamos-bostezo-finjido" y se van. Se van como si tal cosa y me dejan con su hijo al que acabo de conocer (pues durante el concierto el tocaba la bateria).

Empezàmos bien.


Me quedo en silencio unos segundos.

Intento no atragantarme y dejo el vaso sobre la mesa.

Pestañeo.

Noto los ojos de su hijo mirandome insistentemente. Como si no hubiera visto Española en los dias de su vida.


Agacho la cabeza y me doy cuenta de que estoy descalza. Como odio las casas con moqueta. Escondo mis pies bajo el taburete en el que estoy apoyada mientras me siento absolutamente vulnerable.


Miro hacia los lados buscando una salida y sin querer me encuentro con sus ojos.

Y de repente...


¿Y tienes hobbies?

Ay, ay, ay...

Y

Tienes

Hobbies.



¡Corre Ana, corre!

Hobbies. Me dejo muda en serio. Hobbies. Podría seguir desmenuzando la cita paso a paso, pero mejor os dejo con las conclusiones que saque de todo este lio.


Como todas las conclusiones se resumen en un decálogo. El decálogo de cómo no espantar a una chica:

1. Que la primera frase de vuestra "cita" no sea bajo ningún concepto: ¿Y tienes hobbies? ¿Pero que americanada de pregunta es esta? Error.

2. Las "citas" (Que palabra más horrible) se piden y se conceden. ¿Si?

3. Sé tú mismo. No intentes agradar todo el rato. Pedantes no, gracias.

4. No avasalles a preguntas sin filtro ni medida. Equilibrio, graciasssssssss.

5. No invadas su espacio vital. Las mujeres también respiramos.

6. No intentes tener absolutamente todo en común con ella. Es imposible y es inútil. 

7. No toques su pelo. No. Lo. Toques.

8. Como me alegro de que estés aquí. Con decirlo una vez es suficiente. Y si no lo dices tampoco pasa nada.

9. No des por hecho que habrá segunda parte. Pues la próxima vez que nos veamos... No, no, no y no.

10. Esta última no pertenece a esta "cita", y solo es comprensible para los que vivimos en Grenoble, pero es imprescindible que la conozcan. Si llegas tarde a una "cita". Por el motivo que sea... Jamás. Nunca. Pégate un tiro antes, pongas como excusa "Es que tenía que hacer skype con mi abuela". Allá ustedes si deciden probar semejante táctica...

A "ellas" solo les diré: Que el físico tiene que atraer, pero si no habla español ¡huye!


Y hasta aquí puedo leer. Felices "citas".