lunes, 4 de marzo de 2013

El universo me envía continuamente razones para permanecer en un estado constante de gratitud en mi vida. La Vida

Cuando la vida no te sea fácil, recuerda siempre esto: Que sepas en tu corazón, que hay otros que nunca te olvidan. Que siempre encontrarás un arco iris, después de una tormenta. Que celebres las cosas maravillosas que hay en ti. Y cuando llegue la mañana, que puedas comenzar de nuevo. Que recuerdes cuantas sonrisas pueden llenar un día. Que creas que tus anhelos serán una realidad. Que encuentres tiempo para apreciar la vida y tiempo para compartir tu belleza espiritual. Que veas tu presente como un regalo y tu futuro como otro más. Que agregues una página dorada al diario de cada nuevo día y que puedas convertir la felicidad eterna, en eterna felicidad. Y que siempre sigas sembrando las semillas de tus sueños, porque si sigues creyendo en ellos, tus sueños seguirán tratando de florecer en ti. El coste de crecer como ser humano es equivocarse y meter la pata; esta ley universal es inescapable. Decir “no quiero equivocarme”, es hacer una pataleta y un berrinche infantil. Es imposible no equivocarte, como lo es que no haya aceleración de la gravedad. Eres una máquina especial dentro del universo conocido, no te maltrates. Exígete, pero dentro de límites razonables. No reniegues de ti. Sé más benigno con tus acciones, afortunadamente no eres perfecto. La alegría comienza en el mismo momento en que cesas la búsqueda de tu propia felicidad y procuras la de otros. Nadie se cruza en tu camino por casualidad y tú no entras en la vida de nadie sin alguna razón. Hay mucho que dar y recibir, hay mucho que aprender, con experiencias buenas y negativas. Sé bueno, intenta dar siempre el primer paso, nunca niegues una ayuda que esté a tu alcance y perdona y da todo de ti mismo. La eternidad está en nuestras manos. Vive de tal manera que, cuando te vayas, mucho de ti quede aún en aquellos que tuvieron la buena aventura de encontrarte. Cuando alguien te diga que no fue su intención ofenderte, créele, ha a hacerte bien. Así, tal vez podrá entender cuando tú lo ofendas y digas, con sinceridad, “fue sin querer”. Da de ti mismo cuanto puedas, sabes, cuando te vayas, lo único que vas a dejar es el recuerdo de lo que hiciste aquí. Si quieres ver las cosas que nunca has visto, haz cosas que nunca has hecho. Hoy es el mañana por el que te preocupabas ayer. El amor aunque sea dulce, siempre tiende a agriarse pero si lo mezclas con sabiduría y madurez va a ser un amor para toda la vida. La gran diferencia entre lo material y lo espiritual es que lo material tiene un valor temporal, momentáneo, mientras que lo espiritual tiene un valor infinito. Hay un montón de días bellos que aún vendrán, lo pasado paso, pero el mañana durará siempre. Puedes llegar tan lejos como te lleven tus sueños.