miércoles, 5 de diciembre de 2012

la vida cambia y con ella todo.

Desde el momento en que nacemos, tenemos unas expectativas que cumplir, unas personas a las que agradar, un mundo al que pertenecer y en el que devemos integrarnos. vamos creciendo y con 1 o 2 años aprendemos ha andar, la primera vez que somos en cierta medida independientes, vamos de un lado a otro por el simple echo de hacerlo, nos caemos y levantamos mil y una veces y reimos, casi siempre, y lloramos si algo no nos gusta. Entonces todo es demasiado facil, nuestra única preocupación es no salirnos de las lineas al dibujar, estar en todo momento pendiente de nuestros peluches y muñecas para que no se sientan solos y haber crecido unos cuantos palmos del suelo sobre la marca que tenemos pintada en la pared. Después llegan los tres años, y con ello la guarderia, donde hacemos nuestros primeros amigos, y nuestros primeros enemigos. 10 años después las cosas se empiezan a complicar, ya no nos da todo lo mismo, ya nos empieza a importar como nos mira la gente o como debemos ir vestidos para ser mas populares, nos maquillamos un poco con los polvos que tiene nuestra madre en el cajón de arriba del armario del baño, solo queremos ser mayores o por lo menos parecerlo.
A los 14 llega tu primer amor, el primer error de tu vida, enamorarte de alguien que no te corresponde. sufres por un amor que nuca habría durado mas de unos meses y del que ambos os habrías cansado antes de tiempo. cumples los 15 y llega ÉL, el que crees que sera el hombre de tu vida, pero te decepciona, sufres, lloras pero tu maltrescho corazon sigue amandole incondicionalmente. Tus amigos ya no son tan amigos, se van dispersando, han cambiado, ya no piensan como antes, empiezan a fumar a beber, a salir. y tu te quedas allí, viendo lo rápido que ha pasado todo, pensando en que momento te perdiste en el camino y echando de menos a aquel niño que solo se preocupaba por no salirse de las lineas.