domingo, 14 de agosto de 2011

NO ESTAS DEPRIMIDO, ESTAS DISTRAIDO Facundo Cabral

Distraído de la vida que te puebla, tienes corazón, cerebro, alma y espíritu entonces como puedes sentirte pobre y desdichado.

Distraído de la vida que te rodea, delfines, bosques, mares, montañas y ríos.

No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano cuando en el mundo hay 5.600 millones.

Además no es tan malo vivir solo.

Decide a cada instante lo que quieres hacer y gracias a la soledad te puedes conocer, algo fundamental para vivir.

No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene 70 años.

Olvidando que Moisés dirigió el éxodo a los 80 y Rubinstein interpretaba como nadie a Chopin, a los 90 años, es por solo citar 2 casos conocidos.

No estás deprimido, estás distraído por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado.

No hiciste ni un solo pelo de tu cabeza, por lo tanto no puedes ser dueño de nada. Además la vida no te quita cosa, te libera de cosas, te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela, por lo tanto, a lo que llamas problemas, son lecciones y la vida es dinámica, por eso está en constante movimiento, por eso solo tienes que estar atento al presente.

Una maestra mía decía, yo me encargo del presente, el futuro es asunto de Dios.

Por eso Jesús decía el mañana no interesa, el traerá su nueva experiencia a cada día, le vasta con su propio afán.

No perdiste a nadie, el que murió simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos, además, lo mejor de el, el amor sigue en tu corazón.

Quien podría decir que Jesús está muerto, no hay muerte, hay mudanza y del otro lado te espera gente maravillosa, Gandhi, miguel Ángel, Sant Agustín, la madre teresa, tu abuela y mi padre, que creía que en la pobreza está más cerca el amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas y nos aleja porque nos hace desconfiados.

No encuentras la felicidad y es tan fácil, sólo debes escuchar a tu corazón antes que intervenga tu cabeza, que está condicionada por tu memoria, que complica todo con cosas viejas, con ordenes del pasado, con prejuicios que enferman, que encadenan, la cabeza que divide, es decir, empobrece, la cabeza que no acepta que la vida es como es, no como debería ser, haz sólo lo que amas y serás feliz.

El que hace lo que ama está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será y llegará naturalmente.

NO hagas nada por obligación o compromiso sino por amor, entonces habrá plenitud y en esa plenitud, todo es posible y sin esfuerzo, porque te mueve la fuerza natural de la vida.

Dios te puso a un ser humano a cargo, y eres tú, a ti debes hacerte libre y feliz, después podrás compartir la vida verdadera con los demás.

Recuerda a Jesús, “amarás al prójimo como a ti mismo”, reconcíliate contigo. Ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo, es obra de Dios y decide ahora mismo ser feliz, porque la felicidad es una adquisición, no hay nada que te llegará de fuera. Además la felicidad no es un derecho sino un deber porque si no eres feliz, estás amargando a todos los que te rodean.

Un solo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir mandó matar 6 millones de hermanos judíos.

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una perdida de tiempo.

Tenemos para gozar la nieve del invierno, las flores de la primavera, el chocolate caliente, el pan acabado de cocer, la comida, el vino de la vid, los mares y los ríos, las mil y una noches, la literatura, los boleros y la poesía, Mahler, Brahms, Mozart, Chopin, Beethoven, Caravaggio, Rembrandt, Velazquez, miró entre tantas maravillas.

Y si tienes cáncer o sida pueden pasar 2 cosas, y las 2 son buenas.

Si te gana, te liberas del cuerpo que es tan molesto. Tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo razón, tengo dudas, etc. y si le ganas, serás más humilde, más agradecido, por lo tanto fácilmente feliz, libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad, la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser.

No estás deprimido, estás desocupado, ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo.

Ayuda a los viejos y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas, además el servicio es una felicidad segura como gozar de la naturaleza y cuidarla para el que vendrá.

Da sin medidas y te darán sin medidas.

Ama hasta convertirte en lo amado, más aún, hasta convertirte en el mismísimo amor y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas, el bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso.

Una bomba hace más ruido que una acaricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida.

El bien se alimenta de sí mismo, el mal se destruye a sí mismo.

Si los malos supieran que buen negocio es ser bueno, serían buenos, aunque sea por negocio.

No estás deprimido, estás distraído. Si escucharas al otro, al que llevas dentro, sabrías todo, en todo encontrarías algo para ti, entonces te elevarías constantemente y ya no habría confusión sino matices y en esa serenidad no buscarías nada, entonces encontrarías todo y estando en el presente dirías y harías lo que hay que decir y hacer en cada momento, natural y graciosamente sin esfuerzo.

Yo querría que tu relación con los demás fuera plena y al crecer en el amor serías más creativo, sin límites ni condiciones.

La ignorancia nos hace sentir encerrado y mortales es decir que nos limitamos y encerramos solos.

El miedo nos distrae del amor que es sabio y valiente porque sabe que no hay ni medidas.

No estás deprimido, estás distraído de las maravillas que suceden alrededor tuyo.

Desde nacimientos a cosecha, desde revoluciones a conciertos, desde campeonatos de futbol a viajes interplanetarios.

NO estás deprimido por algo que pasó, sino distraído del todo que es ahora mismo.