domingo, 14 de agosto de 2011

LA MARAVILLA VIVIENTE QUE ERES

Cuando descubras la maravilla viviente que eres, dejarás de querer ser cualquier cosa que ya no seas ahora mismo; Dejarás de querer tener cualquier cosa que ya no tengas ahora mismo; Dejarás de querer saber cualquier cosa que ya no sepas ahora mismo. Nada superará ese sentimiento.

Cuando descubras la maravilla viviente que eres, dejarás de añorar cualquier experiencia del pasado y cualquier deseo del futuro para regocijarte en la experiencia directa del presente, donde yace tu único verdadero capital, donde solamente puedes ser realidad.

Cuando descubras la maravilla viviente que eres, dejarás de bloquear tu respiración y la expresión natural de tu cuerpo para que fluya la sensación de ser, desde la superficie de tu piel, hasta el fondo más profundo de tu alma. Una sensación amplia, impersonal y nutritiva de ti mismo vibrará constante y espontáneamente en tu mente.

Cuando descubras la maravilla viviente que eres, enmudecerá tu voz y tu pensamiento, y desde el silencio vislumbrarás la comprensión de que nada te falta y nada te sobra, que eres tan pleno que no cabe ni un ápice de nada más en la experiencia de tu ser.

Deja de creer en los pensamientos que te explican lo que eres tú y lo que son los demás; deja de creer en los ecos muertos del pasado que no son más que cero, pues si ves y comprendes por ti mismo su falta de sustancia, se alumbrará el camino para poder descubrir la maravilla viviente que eres.

Deja de valorar lo que está bien y lo que está mal y actúa desde tu nobleza natural; deja de sentir que te equivocas o que aciertas, que eres mejor o peor, pues el error y la certeza son circunstancias naturales que deben suceder para poder descubrir la maravilla viviente que eres.

Deja de temer parecer menos de lo que son los demás, pues ellos también están inmersos en esa tormentosa pesadilla. No temas sentir lo que sientes; no te retires frente las mismas circunstancias del pasado; saca pecho y con el corazón fulgurante de sentir y la mirada frontal y honesta, deja que se desarrolle tu ser para poder descubrir la maravilla viviente que eres.

Deja de pensar que existe un lugar seguro o una forma de ser invulnerable, pues el cambio y la inseguridad son las características esenciales de la vida. Decir que hay una forma de ser perfecta, es tan falso como decir que hay una forma de ser imperfecta, pues todas las formas de ser son relativas entre sí.

Aprende a saber vivir con todo ello como con el aire que respiras, y observa que gracias a eso, se te revela la maravilla viviente que eres.