domingo, 27 de marzo de 2011

VICENÇ FERRER (Barcelona (España) 9 de abril de 1920 - Anantapur (India) 19 de junio de 2009)

El corazón es luz y fuerza, hagamos que brote hacia fuera.
Es tan fácil amar a los demás, yo no se mucho, pero si me guío por el amor, todo es más fácil.
Por favor, escuchar lo que os dice el corazón y ayudar en lo que podáis a los demás.
El amor es escuchar y comprender si juzgar, es sonreír, no os imagináis lo que puede lograr una sonrisa, un poco de conversación, da igual, cada ser humano lleva un dolor en el corazón y a veces ver la sonrisa de alguien que te ve, te hace sentir mejor
Cuando ayudas al que lo necesita, nunca te equivocas.
No quiero que me recuerden cuando muera, que me dejen en paz, allí volveré a hacer otra fundación Vicente Ferrer.
Solo hay dos caminos, aquí y allí, los muertos están más vivos que nosotros, no hay muertos.
La duda es la herida de la mente en el alma.
Mi trabajo consiste en conseguir sueños imposibles.
Muchos autores coinciden en definir los instantes que preceden a la muerte como instantes de una felicidad profunda.
Crees que vienes a salvar al mundo pero lo que vienes es a salvarte a ti mismo.
La pobreza no está solo para entenderla sino también para solucionarla.
Forzar a Dios a que haga algo no vale la pena.
¿Qué alforjas ha escogido el peregrino? El hombre, la Humanidad, la historia y, por último, Dios. Él es un hecho.
Qué salta a la mente de un hombre cuando tiene sed: el agua. Entonces qué pasa. Tienes sed, por lo tanto hay agua. La humanidad tiene sed de Dios: hay Dios. Si no, tendrías sed de una cosa que no existe. Si tienes sed de inmortalidad, hay inmortalidad. Si tienes sed de Dios, hay Dios. Dos y dos son cuatro. Si dos y dos no fueran cuatro, no existiría el mundo, todo se hundiría, ya nada se aguantaría.
Dios ha pensado en el hombre desde el big bang. El futuro es infinito y la evolución del hombre es infinita también. Acabamos de nacer, prácticamente.
La acción es una oración sin palabras- La acción buena contiene todas las filosofías, todas las ideologías, todas las religiones.
La acción buena nos hace felices. La mala nos destruye.
La acción une a los hombres. Las ideologías suelen separarlos.
La utilidad de los libros es que inspiran y ayudan al hombre para entender y descifrar su propio corazón.
En esta vida no hay ninguna persona, cosa o acontecimiento que sea inútil.
Dios es el corazón del mundo.
Lo importante es hacer el bien.
Hay que entrenar la mente y el espíritu para saber vivir en paz en medio de las tempestades del mundo.
Ninguna acción buena se pierde en este mundo. En algún lugar quedará para siempre.