jueves, 3 de marzo de 2011

Una noticia que da qué pensar



Hoy, el diario El Correo abre con el titular que pueden ver un poco más arriba. Proporciona mucha información sobre el estado de la cuestión: la determinación criminal de los terroristas en primer lugar, arriesgando su propia seguridad con la insistencia. La segunda es un dato del que habrán debido tomar nota los responsable de Interior en los Gobiernos autonómico y central: no debería ser posible que un inspector de Policía no se someta a las rutinas que la propia Policía recomienda  desde hace años a personas que pudieran ser objetivo de la banda terrorista. Un suponer: examinar cada día los bajos del coche antes de subirse a él. Cierto que los terroristas forraban la bomba lapa con cinta aislante negra y trataban de disimularla en los recovecos del chasis para que no fuese advertida fácilmente, pero un policía es un experto y el artefacto debería haber sido detectado con la simple ayuda de una linterna.

Puede objetarse que el hecho de agacharse a mirar los bajos del coche era un gesto peligrosamente llamativo pero en tal caso es especialmente incomprensible que un policía deje su vehículo todos los días en un aparcamiento sin vigilancia, al aire libre.