viernes, 11 de marzo de 2011

Un titular alternativo (ojo, que el segundo es fraude)


Decíamos ayer que era muy lamentable que las fuerzas políticas y las asociaciones de víctimas del 11-M no fueran capaces o no quisieran celebrar un homenaje unitario a las 192 personas que fueron asesinadas hace siete años y un día. No se había visto tanta pluralidad conmemorativa desde el Aberri Eguna, (Día de la Patria) que los nacionalistas vascos celebran cada año y cada uno a su aire el domingo de Pascua, en recuerdo del venturoso día en que Sabino Arana comprendió que él no era español.

En la agenda de ayer faltaba una convocatoria: la que CCOO, UGT, La Asociación de Pilar Manjón y la Unión de Actores convocaron a las 10:30 en la estación de Atocha. Aclaremos un poco más la idea de ayer: No sería justo, como han hecho algunas víctimas, reprochar la ausencia de miembros del Gobierno en los actos de homenaje. Y no lo sería por dos razones. la primera es que ayer se celebraba Consejo de Ministros. La segunda, que ante el panorama de ayer, los miembros del Gobierno sólo deberían asistir a un  homenaje si este fuera unitario.

Pero nada impedía a la United Artists estar presente con algunas de sus estrellas en el homenaje convocado por la Unión de Actores en Atocha. No estuvieron, lo cual choca con su presencia vindicativa en las calles hace siete años, no contra los autores de la matanza, sino contra el Gobierno. "Esto nos pasa por un Gobierno facha", gritaba el mejor actor del cine español, amén de aquella rueda de prensa de Almodóvar en la que difundió el bulo de que el PP había intentado dar un golpe de Estado la noche del 14-M.

Sí van a estar, en cambio, en la campaña para denunciar al Tribunal Supremo por juzgar a Baltasar Garzón, un juez que debería ser inmune ante la Ley, dadas sus buenas intenciones. Parecerá mentira, pero hay gentes con estudios que razonan así en España. Vean un ejemplo: el primer titular es una captura de pantalla del diario El País de hoy en su edición on line. El segundo es una falsificación, hecha con retoques mínimos, pero con la misma lógica, la misma amoralidad e idéntica y desaprensiva creencia de que el fin justifica los medios. En la lógica del primer titular, Barrionuevo debería quejarse de la injusta persecución a que lo sometió Garzón.

En la declaración del juez hay, por otra parte, una falsedad: él no investigó el franquismo. Joaquín Leguina lo contó bastante bien:


Garzón abrió esta causa a finales de 2006 y la cerró el 18 de noviembre de 2008. ¿Qué hizo Garzón durante esos dos años? Nada durante el primer año y medio y durante el otro medio año solicitó información (providencias del 28 de agosto y del 25 de septiembre de 2008) sobre desapariciones y enterramientos clandestinos en toda España. Asuntos ambos que no son competencia de la Audiencia Nacional, cuyo juzgado número 5 ocupa Garzón.
Pese a esa evidente falta de competencias, el 16 de octubre de 2008, el juez Garzón dictó un auto declarándose competente y para declararse competente introdujo en el procedimiento un nuevo delito: un delito contra altos organismos de la Nación (delito para el cual sí es competente la Audiencia Nacional), en el cual estaría incurso el “Alzamiento Nacional”. En dicho auto suministraba los nombres y apellidos de los responsables del “Alzamiento Nacional”, afirmando allí, por dos veces, que todos los implicados estaban ya muertos, como, por otro lado, era público y notorio.

Pese a que la notoriedad de los fallecimientos exime de probar la muerte de los implicados, Garzón requirió los correspondientes certificados de defunción. Y aquí viene el truco. ¿Para qué pidió esos certificados? Para –eso dijo él mismo- declarar extinguidas esas responsabilidades, lo cual suponía (implícita pero indudablemente) la existencia de esas responsabilidades. Una declaración de responsabilidad que es ajena a la capacidad de cualquier juez instructor.

Cuando le llegaron los certificados de defunción, Garzón, mediante otro auto, hizo lo que ya había anunciado: declaró extinguidas las responsabilidades y el proceso volvió a su ser inicial: las desapariciones forzadas, para cuya investigación el juez Garzón carecía y carece de competencia alguna. Es decir, Garzón se declaró incompetente apenas un mes después de haberse declarado competente.

En resumen, ¿qué investigación ha realizado Garzón respecto a las desapariciones denunciadas? Ninguna. ¿Qué investigación ha ordenado respecto al “Alzamiento Nacional”? Ninguna.
Pero, ¿ha infringido Garzón en este asunto alguna norma jurídica? Según algunos prestigiosos procesalistas, Garzón, durante este viaje a ninguna parte, se ha saltado:
  1.  la prohibición de incoar un proceso de inquisición general,
  2.  la norma que señala las competencias de la Audiencia Nacional,
  3.  el artículo 25 de la Constitución,
  4.  más de una decena de preceptos del Código Penal,
  5.  otros tantos artículos de la Ley de Enjuiciamiento criminal, etc., etc.