sábado, 26 de marzo de 2011

PONIENDO EN ORDEN MI VIDA. Gràcies Nuria

Después de largas desazones, enfrentamientos, tensiones y malos ratos, reflexioné y comprendí que debía cambiar. Comencé a ordenar mi PATIO INTERIOR.

Comprendí que debía quererme de veras, valorarme más, y di un gran giro en mi vida.
Después de relajarme, palpé lo que es AUTOESTIMA.

Y así comprendí que mis angustias y sufrimientos surgían de mis contradicciones. Y traté de vivir con AUTENTICIDAD.

Cuando me amé de veras, supe que mi vida no es tan anodina, pues las tensiones
y todo lo que me sucede, me ayuda a crecer. Y deseé la MADUREZ.

Con una nueva sensibilidad, sentí lo que ofende a los demás, las presiones que ejerzo para lograr mis deseos inoportunos. Y aprendí a RESPETAR.

Y como de verdad me quería, comencé a buscar lo saludable, erradicando de mi vida cualquier situación, persona o cosa que me alejase de una vida sana. Al principio creí que era egoísmo. Hoy sé que es RESPONSABILIDAD.

Y abandoné las prisas, me libré de los grandes proyectos de futuro. Hago lo que creo justo y correcto, sin agobios, a mi propio ritmo, camino por la senda de la SIMPLICIDAD.

Cuando me quise de veras, comprendí mis propias límitaciones, desistí de tener siempre la razón y empecé a equivocarme menos. Poco a poco voy descubriendo la HUMILDAD.

Cuando me amé de verdad, desistí de revivir continuamente el pasado, y agobiarme con
el futuro. Viviendo cada día con intensidad, me siento en PLENITUD.

Cuando me amé de verdad, percibí que la mente puede atormentarme y dominarme. Pero al colocarla al servicio del corazón, resultó ser mi mejor aliada. Así aprendí a VIVIR EN EQUILIBRIO.

“No tengamos reparo en revisar nuestra vida, ordenar nuestro patio interior, aunque provoque desgarros”. “Cuando las galaxias chocan, del caos nacen las estrellas.”