martes, 8 de marzo de 2011

Parece que Zapatero lo ha entendido

A veces pasa. En medio de una de esas perífrasis enloquecedoras que son tan del gusto del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero ha dado pie a un titular rotundo, claro, de los que no dejan mucho margen a la capacidad creativa de los redactores.

El texto de la información en páginas interiores reproduce con un entrecomillado que atribuye a 'fuentes gubernamentales' esta nueva actitud del Ejecutivo:
"Es verdad que los estatutos de Sortu son un paso en contra de la violencia. Pero el hecho de que ETA exista, aunque esté en tregua, es un acto de violencia por su capacidad de intimidación. Eso obliga a Sortu a rechazar la misma existencia de ETA y no limitar su rechazo a los atentados que pudiera cometer en el futuro o actuar como si ETA no existiera".
Cuánto tiempo y cuánto papel prensa nos habríamos ahorrado si hubieran empezado por ahí, qué dolor de papeles que ha de barrer el viento/ qué tristeza de tinta que ha de borrar el agua, escribió Alberti.

Deberíamos dejarlo aquí, para una vez que el Gobierno se expresa sin ambigüedades. Lo que pasa es que sería demasiado sencillo para el estilo del presidente. 

Zapatero dice también una cosa y su contraria: 
"Conozco desde cuando tiempo se viene trabajando en la búsqueda de este comando, el esfuerzo hecho..."
Este seguimiento de las pesquisas policiales parece contradecirse con la afirmación del redactor:
"El presidente se mostró muy sorprendido por los planes criminales de ETA descubiertos con la detención del comando Vizcaya [aquí, quizá, ha querido escribir 'Otazua'].
Después de todo, en la contradicción está el meollo y la negación de la negación es la base de la dialéctica