miércoles, 23 de marzo de 2011


Objetivos claros
Con el tiempo se verá que las contradicciones abajo expresadas y el hecho de habernos embarcado en una guerra sin objetivos concretos, solo se entienden porque el objetivo de la acción se nos oculta. Se trata de echar a Gadafi del poder, pero la Resolución 1973 no autoriza eso. El Consejo de Seguridad no la habría emitido para tal fin. Así pues, se trata de hacer lo mismo que Bush en 2003 en Irak, pero con disimulo. España habrá participado en una operación no autorizada por la ONU (fue sin querer) de análoga manera a que reprochamos a Aznar no haber pedido autorización al Parlamento sin reparar en que Zapatero tampoco ha pedido tal cosa: sólo ratificación, porque la operación estaba ya hecha. Visto lo visto, ¿a qué venía tanta prisa? No se conoce ninguna actuación de las fuerzas españolas que no hubiera podido esperar a ayer por la tarde.
El 1 de marzo de 2011:
El 19 de marzo de 2011:
El País del sábado, 19 de marzo, recoge las siguiente declaración de Zapatero: “La determinación de la comunidad internacional es inequívoca. Por eso, hago un llamamiento apremiante a Gadafi para que cese el uso de la violencia contra su pueblo y dé paso, tras abandonar el poder, a un cambio democrático en Libia”.
El 22 de marzo de 2011:
“Señorías, La Resolución 1973 no pretendía ni pretende la expulsión del coronel Gadafi del gobierno de Libia. Su objetivo era advertir al coronel Gadafi y a las autoridades libias de que dejase de usar las armas contra su pueblo, de que si no lo hacía así, la comunidad internacional estaba dispuesta a usar la fuerza para poner fin a los asesinatos de su pueblo.” (172.000 googles)