sábado, 19 de marzo de 2011

No es la guerra, es otra misión humanitaria



José Luis Rodríguez Zapatero compareció ayer en La Moncloa junto al secretario general de la ONU para anunciar la participación de España en el ataque militar a Libia. He ilustrado este comentario con la portada de La Razón porque ese titular escueto, "Sí a la guerra" es justamente la consigna antónima de la que sirvió como campaña de agit-prop para llevarle a La Moncloa hace siete años. Hay en ello una íntima concordancia literaria, alfa y omega; o astral, orto y ocaso. Empecé como Gandhi, pero era porque aún no había descubierto al Patton (© H. Tertsch) que llevo dentro.

Recordarán que Zapatero había prometido en la campaña electoral de 2004 y antes que retiraría las tropas de Irak si antes del 30 de junio de aquel año Naciones Unidas no emitía una resolución convalidatoria. No  dejó que transcurriera el plazo y apenas investido el 14 de abril, convocó una rueda de Prensa en La Moncloa el domingo, 18, para comunicar que había ordenado al ministro de Defensa la retirada de las tropas. Su ministro de Defensa, José Bono, aún no había tomado posesión del Ministerio. Lo hizo al día siguiente.

La ONU emitió la resolución que pedía Zapatero 22 días antes  del plazo fijado para el 30 de junio de 2004, pero era tarde para un líder que se adelanta a sí mismo. Lean ustedes las muestras de autosatisfacción que el presidente exuda al comprometer a España en el ataque a Libia. Recuerden que también había prometido hace siete años que cualquier iniciativa bélica habría de contar con el apoyo del Congreso, en lo cual acertaba plenamente. Es una lástima que no le haya dado tiempo en esta ocasión a cumplir su palabra y los diputados tendrán que conformarse con ratificar. Menos es nada.

Pero la hemeroteca es perseverante y de derechas. La misma Moncloa, habitada por el mismo inquilino, emitía en 2007, una jubilosa nota de prensa para anunciar las excelentes oportunidades  que se abrían en Libia a nuestros empresarios gracias a la entrevista entre Zapatero y Gadafi. Titular: 
"El encuentro entre Rodríguez Zapatero y Gadafi abre unas expectativas de inversión para las empresas españolas en Libia que superan los 17.000 millones de dólares".
Hay algo más que pueden encontrar ustedes en la página de la Secretaría de Estado de Comercio Exterior, en la que se detallan año por año las operaciones de venta de armamento a Libia, que desde 2006 son las siguientes:
Año 2006: autorizada y ejecutada la exportación de material por valor de 25.953 euros, perteneciente a la categoría 2 (armas de fuego de calibre igual o superior a 20 mm.: cañones, obuses, morteros, armas contracarro, cañones sin retroceso, lanzaproyectiles, lanzallamas, etc.)


Año 2007: autorizada la exportación de material por valor de 3.823.500, en la categoría 4 (misiles, bombas, torpedos, cohetes. minas, etc.)
Año 2008: ejecutada la exportación de material por valor de 3.839.215 euros, en la categoría 4 (misiles, bombas, torpedos, cohetes, minas, etc.)
Año 2010, primer semestre: ejecutada la exportación de material por valor de 3.399.500, en la categoría 10 (aviones), y de 3.526.800 euros en la categoría 15 (equipos de formación de imagen o contramedidas, infrarrojos, visores térmicos, equipos de formación de imagen por radar). Y se autoriza asimismo la venta de material por valor de 7.875.975 euros en la misma categoría 15.


Mi amigo Pedro Corral propone una llamada de Zapatero a Gadafi (qué gran ocasión perdió nuestro presidente al no ponerse) para dialogar con el famoso guión de Gila:
Z.- ¿Es el enemigo?


G.- ¿Sí?
Z.- Les llamo para decirles que, cuando hayan acabado con el cañón que les vendimos, a ver si nos lo pueden prestar para que nosotros tiremos también un poquito.
G.- Bueno, pero después nos lo devuelven. A ver si nos lo van a gastar, que con el cuento de la Alianza de las Civilizaciones nos cobraron ustedes lo suyo.

Dirán ustedes que es broma. El 27 de enero de 2009, Zapatero se apareció a los televidentes en 'Tengo una pregunta para usted'. Un joven le preguntó que a cuántos palestinos se había matado con las armas que España ha vendido a Israel. Y el presidente puso su más seráfica sonrisa y respondió:


“Estoy convencido de que los componentes, el armamento que nosotros vendemos a Israel, no se han utilizado para eso”.
Alfa y Omega, principio y fin, la unidad de los contrarios y todo ello manteniendo a machamartillo su promesa tras el recuento aquella noche electoral, 14 de marzo de 2004: "El poder no me va a cambiar"