viernes, 18 de marzo de 2011

¿La verdad va por barrios?


El diario El País publicaba ayer ese tercer editorial más casual, El Acento, con un título llamativo: "Mentirijillas católicas". Confieso que al primer golpe de vista leí "Mentirijillas catódicas", que me parecía un título más  adecuado. Luego resultaba que no, que era un alarde del método inductivo. La mentirijillas católicas, son las de la convergente Joana Ortega, vicepresidenta del Govern, que anotó en su currículo 'licenciada en Psicología' sin serlo y el ministro de Defensa de Angela Merkel, Karl-Theodor zu Guttemberg por haber plagiado dos terceras partes largas de su tesis doctoral. Es curioso que Ortega sea calificada tres veces como democristiana y ninguna como nacionalista y que a Guttemberg no se le aplique tanto el calificativo democristiano o conservador, etiquetas visibles de su actividad política, como el de católico, que lo es, pero que parece más del ámbito personal.

Es definitivamente desacertado el título. El plagio de una tesis o la falsificación de un currículum no son 'mentirijillas', sino asuntos muy graves, que deberían llevar aparejada la dimisión inmediata, la inhabilitación para la vida académica y el descrédito político, lo que sí ha sucedido en el caso del alemán. En el caso de la catalana, no, porque en España hay una cultura transversal de no dimitir por tonterías.

Con todo: un caso en Barcelona y otro en Berlín no parece que puedan guarecerse bajo el exiguo paraguas del titular. Vayamos a las mentirijillas laicas. El tuneo del currículum, no sólo académico, sino ideológico y familiar es actitud en la que se ha dado mucha maña la izquierda: 
Un progresista Luis  Roldán declaró ser ingeniero industrial y licenciado en Ciencias Económicas
Un tal Enric Marco, que fue secretario general del la CNT a fines de los años 70, se hizo pasar por prisionero de los campos de concentración nazis y presidió la Amicale Mauthausen.
El gran Gunther Grass ocultó durante 60 años su pertenencia a las SS. 
La vicepresidenta De la Vega mintió al ocultar el alto cargo desempeñado por su padre durante el franquismo.
La ministra de Defensa, Carme Chacón, se nombró doctora en Derecho cuando sólo asistió a un curso de doctorado.
El ex ministro de Sanidad, Bernat Soria, también hinchó su currículum académico y profesional y se nombró decano de la Universidad de Valencia, amén de atribuirse investigaciones imaginarias en Alemania y Singapur.
La ministra de Asuntos Exteriores hace constar en su currículum que ha vivido en Guinea, Israel y Camerún, donde residió como diplomática consorte.
Luego está la serie de los cargos públicos que se tunean para aparentar, dar a entender sin mentir del todo; lo que sí merecería la etiqueta de mentirijillas. Son los que escriben: "Estudios de..." Así, el ministro de Fomento, José Blanco, tiene estudios de Derecho (nivel primer curso). El lehendakari López, estudios de Ingeniería (peritaje, primer curso). También tenía estudios de Química, Fernando Moraleda, ex secretario de Estado para al Comunicación; Elena Valenciano, estudios de Derecho y Ciencias Políticas. And so on...

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Efemérides.-Hoy, 18 de marzo, víspera de San José, cumple años el admirable remero de 1ª Benjamingrullo, a quien con tan fausto motivo venimos en conceder los remos de palisandro con incrustaciones de nácar. Felicidades.