martes, 22 de marzo de 2011

El marco y la foto






Recordarán ustedes el nombre de George Lakoff, catedrático de Teoría Cognitiva en Berkeley y gurú que el PSOE se trajo a fines de 2007 para que asesorase al PSOE ante las elecciones de 2008. La obra de Lakoff 'No pienses en un elefante' fue un éxito editorial que los intelectuales del partido, Pepe Blanco y José Andrés Torres Mora habían recomendado leer a todos los miembros de la Ejecutiva en el verano de 2007.

Vano consejo. José Luis, qué digo José Luis, las niñas de José Luis estaban al cabo de la calle de las teorías de Lakof cuando dijeron a su padre: "¿Verdad, papá, que los de izquierdas somos los que nos preocupamos por los demás, mientras los de derechas solo se preocupan por ellos mismos?"
Ese es el punto de partida. ¿Y cuál es el de llegada? 

Que el que se hace con el marco se hace con el discurso, que él les dijo a sus alumnos: "no penséis en un elefante" y que los alumnos no podían evitar pensar en el proboscídeo: las orejas, los colmillos, la trompa, definen un marco muy potente al que es imposible sustraerse. Cuando Nixon apareció en la tele para decir: "No soy un chorizo", se hundió, por referirse al marco que le habían fabricado los adversarios. El éxito de los conservadores consiste en mensajes simples que calan con mucha facilidad. Si los progresistas no les disputan el marco, no tienen nada que hacer.

Es el marco y también la foto. Más concretamente la de las Azores. A ella se refiere hoy Miguel Ángel Aguilar con una columna entretenida sobre caballos en la que deja esta referencia al marco y a la foto:
El descaro de la crítica a base del vale todo ha llevado a la perversidad de escribir que "Zapatero ya tiene su foto de las Azores". Pero ese Aznar despeinado a quien echa la mano sobre el hombro el presidente Bush, lanzado a la aventura de una intervención fuera de toda legalidad, que invocaba unas inexistentes armas de destrucción masiva, nada tiene que ver con el ejercicio de responsabilidad de un presidente del Gobierno que se suma al cumplimiento de la resolución 1.973 del Consejo de Seguridad en unión de nuestros socios y aliados.
La foto de las Azores es expresión que exime cualquiera otra para definir el mal. Obtenida por el fotógrafo de Reuters, Sergio Pérez, fue premiada en abril de 2004 con el Premio Ortega y Gasset de Periodismo. Curiosamente, trece meses antes, el periódico que la premió no la llevó a su portada. Prefirió una de AP en la que los cuatro de las Azores (los tres de la foto famosa y Durao Barroso) se dirigen a los periodistas. La foto de los tres era todavía una foto estática a la que el discurso progresista no le había puesto aún el marco.

Creo que la guerra de Irak fue un error y algo más que un error basarla en la mentira de las armas químicas. Sobre la guerra de Libia esperaré para pronunciarme, aunque la falta de un propósito claro, -¿Se trata de echar a Gadafi, como sostenían Sarkozy, Cameron y Zapatero o no?,-el no saber quienes son los rebeldes a los que apoyamos, la actitud de Merkel, la incógnita de Italia son elementos de incertidumbre para el futuro de la operación.

Tal vez Aguilar debería haber introducido alguna cláusula dubitativa en su columna. y algún hecho más. Si se fijan en la foto primera, verán que el segundo subtítulo dice: "Aznar no se pronuncia sobre la contribución militar española en el conflicto". La información la tienen toda en la página del Ministerio de Defensa. Es asunto de algún interés que el mismo Gobierno que afea a la oposición su foto de las Azores, símbolo de una guerra injusta y fuera de toda legalidad internacional, en su página web oficial llama a todo aquello 'Misiones de Paz en Asia'.


Como se recordará, España mandó tres barcos: el petrolero Marqués de la Ensenada, la fragata Reina Sofía con transporte de material humanitario, y el buque de asalto anfibio Galicia, que atracado en el puerto de Um Qsar, actuó como hospital de campaña para los ciudadanos iraquíes. Llegaron a Irak ocho días después de que Sadam fuera derrocado. La ONU amparó esta expedición humanitaria y para la reconstrucción con la resolución 1.483, que emitió en 22 de mayo. A posteriori, es verdad, pero este reproche requeriría otro paralelo a Zapatero por anunciar la contribución española al ataque militar a Libia antes de obtener el apoyo del Congreso. Pero claro, eso sería renunciar al marco.