jueves, 17 de febrero de 2011

Y tú, menos



Una de las frases hechas más deplorables de la política nacional es el "y tú, más" que los dos principales partidos se han dirigido mutuamente a propósito de la corrupción. Era la señal de que los partidos no hacen a este respecto propósito de la enmienda; se conforman con usar la corrupción ajena como arma contundente y en disimular la propia en aras de los intereses electorales.

El miércoles de la semana pasada, la portavoz del grupo popular, Soraya Sáenz de Santamaría, preguntó al vicepresidente Rubalcaba por los EREs falsos de Andalucía. El interrogado no respondió. El pasado miércoles volvía la portavoz a la carga, y en una pregunta sobre los autónomos deslizó la siguiente observación: 
 "En Andalucía, si eres socialista, cobras la jubilación aunque nunca hayas trabajado". 
 Rubalcaba respondió en la última intervención, tirando del caso Gürtel:
 "Coger los cientos de millones de euros de la trama Gürtel, dividir por el salario mínimo de un español y saber el número de desempleados que podríamos haber contratado en España, si usted o, perdón, la gente de su partido no hubiera, presuntamente, robado".
Además de la insidia subrayada, Rubalcaba mintió o se equivocó en los datos, táchese lo que no proceda. Según las fuentes más inobjetables, el botín de los ladrones de la trama Gürtel ascendió en total a 120 millones de euros. No está mal, pero es el asunto de los EREs falsos de Andalucía el que sí totalizó cientos de millones de botín, unos setecientos. Rubalcaba podría haber sumado todos los pillajes: Gürtel, ERES falsos, liberados del PSOE pagados con dinero público como asesores, Alicante, caso Pretoria, caso Ciempozuelos y hasta donde nos alcance la memoria para calcular los salarios mínimos que nos cuesta el asalto de lo público. Pero recurrió al libro de estilo, aunque con la mala fortuna de que el argumento pierde todo sentido y le queda un puntito ridículo: "Y tú, menos". No es Fouché; es Rufus T. Firefly.

Hoy, el diario El País dedica a este asunto su segundo editorial, del que destacamos este impresionante párrafo:

Como fuerza mayoritaria de la oposición en Andalucía, corresponde al PP ejercer el control del Ejecutivo regional. [Aquí se le olvida comentar la noticia del día, que la oposición andaluza pidió ayer una comisión de investigación y que el presidente Griñán se negó con este argumento: "usted quiere la comisión de investigación para mentir con inmunidad parlamentaria". También podría haber comentado, de paso, que esta escena se ha repetido un centenar de veces desde diciembre de 1995. Desde Chaves, Manhué, el Egipcio (© Carlos Herrera) no ha admitido el PSOE en Andalucía una sola comisión de investigación] En lugar de ello, ha trasladado el asunto al Congreso para utilizarlo como pantalla frente a los avances judiciales del caso Gürtel. [Bueno, parece un asunto de interés nacional. Uno comprende todas las escuelas del periodismo, pero esto parece llevar demasiado lejos el modelo Cercas. El asunto es que ha sido el vicepresidente Rubalcaba el que ha sacado el caso Gürtel como pantalla] El principal imputado en esta trama no es un cuadro local, sino el presidente de la Generalitat y máximo dirigente del PP en Valencia. Tampoco la cuantía de lo defraudado es comparable, además de que un presunto delito se refiere a enriquecimientos personales y otro se encamina hacia la financiación ilegal del PP. [Tres sobre tres: la imputación que se hace a Camps es un cohecho impropio cuantitativamente muy irrelevante respecto al total de Gürtel, y no digamos respecto al montante del caso Mercasevilla. La cuantía de los defraudado sí es comparable, pero la corrupción que Rubalcaba no cita es casi seis veces superior a la que reprocha a sus adversarios políticos. Y 3, Camps no está imputado por ningún juez por delito de financiación ilegal].
Comparen la versión del editorialista con el acta taquigráfica de lo sucedido en el Congreso. Quede claro que en opinión Camps debería dimitir, y si no quiere, exigírselo Rajoy, de igual manera que debería hacerlo Chaves por haber dado una subvención a la empresa Matsa, apoderada por su hija, Paula, y presentada en sociedad por unos amiguetes, Pepe y Carlos, violando la Ley de Incompatibilidades de Altos Cargos de la Junta de Andalucía, elaborada por su propio Gobierno, en su artículo 7.1. Unos diez mil trajes de Milano, por reducir la cantidad a una magnitud asimilable por el editorialista.