miércoles, 23 de febrero de 2011

Se callen, que estamos de aniversario



Recuerden ustedes este propósito regeneracionista expresado por José Luis Rodríguez Zapatero en su primera sesión de investidura como presidente del Gobierno el 14 de abril de 2004: "un Parlamento anquilosado, prisionero del Gobierno, pierde su condición de referente político para el ciudadano", o el propósito firme con que prometió: "Haré del parlamento el centro de la política nacional"

Ayer, 23 de febrero de 2011, en el Congreso de los Diputados, además de los fastos conmemorativos de aquella noche triste, tocaba sesión de control al Gobierno. No hubo manera. El presidente del gobierno declinó su responsabilidad constitucional amparándose en el santoral del día:
Hoy es 23 de febrero…Hoy hace treinta años que esta Cámara sufrió lo que sufrió. Hoy hace treinta años que hubo aquí dignidad, unidad, lucha por la libertad, igual que en toda la sociedad española, y treinta años después los que sentimos profundamente eso -que por supuesto somos todos los que estamos en esta Cámara- merece que lo recordemos y que homenajeemos la libertad.
Además del silencio presidencial, el Congreso registró ayer la ausencia de Rubalcaba, que no acudió a responder a la presunta semanal del diputado Gil Lázaro. El vice Chaves delegó en Valeriano Gómez, que no asistió por enfermedad. Esto sí que es una lástima, porque el vicepresidente tercero debería repetir el argumento explicativo de los Eres que convirtió el martes pasado en un clásico de su repertorio: la culpa de los Eres fraudulentos se la reparten Arenas y Zaplana, que eran los ministros de Trabajo del PP y Zoido, que era del delegado del Gobierno en Sevilla.

Y dinos, oh, Manhué, cómo es posible que siendo el asunto competencia exclusiva de la Junta de Andalucía, estando gobernada ésta por los tuyos desde que devino  Comunidad Autónoma y administrando los dineros del fraude la Consejería de Empleo de la Junta por ti presidida durante los últimos 20 años, la responsabilidad sea del Gobierno del PP.
-Pues muy sencillo: porque sabían cómo éramos y no nos vigilaron lo suficiente.
Fue muy notable la información de El País sobre un Ere que afectó a una empresa de Pimentel. ¿La excepción y la regla? En mi opinión, la solución Chaves es mucho más imaginativa y brillante que la devoción al almanaque del presidente, pero no todo el mundo lo ve igual.
Belisario, por ejemplo, escribió: “Nuevo hallazgo de José Luis: la efeméride enmudecedora.”


Y Thompson & Thompson empalmaron:
”¡Genial!

 desde hoy  los interpelados en el Congreso podrán acogerse a sagrado:
"Señoría, hoy no le contesto por ser San Policarpo, mártir por el que siento una gran devoción y, ésta debe ser respetada".


O Fijense que descubrimiento para Alfredo Pérez Rubalcaba: "Señoría, cómo quiere que le conteste a su pregunta si hoy es San Antón, patrón de las fiestas de Valpardillo-sur-mer, de quien soy Cofrade Mayor. Un respeto, Sr. Gil Lázaro!”