domingo, 20 de febrero de 2011


¿Dónde estábamos aquel día?

Hoy, todos los diarios publican informaciones, artículos y entrevistas sobre el intento de golpe de Estado del 23-F al cumplirse los 30 años del pronunciamiento. El diario 'El País' incluye un entretenido '¿Qué hiciste aquel día?' El primero de los testimonios es, lógicamente, el del presidente del Gobierno, que hace un relato muy curioso de sus vivencias de entonces:
Rápidamente empezamos a hacer cosas concretas para luchar por la Democracia, para manifestar nuestra repulsa por lo que había sucedido, porque entendimos que había que demostrar rápidamente en las calles y en todos los ámbitos el apoyo de la gente a la Constitución. Así que en cuanto empezó el nuevo día nos movilizamos, pude hablar por teléfono con algunos amigos de clase con inquietudes políticas, jóvenes que entonces también compartían militancia, y organizamos un acto en el hall de la Facultad de Derecho bajo un cartel en el que se podía leer: "¡Viva la Constitución! En defensa de la Democracia".
Se sucedieron entonces numerosos actos de afirmación democrática y apoyo a las libertades, que significaron mucho para nosotros porque confirmaron que la gente no tenía miedo. Recuerdo que se produjo algún pequeño incidente porque algunos grupos, muy minoritarios, nos increparon, pero el ambiente general en las calles, en los centros públicos, en las facultades, era de solidaridad con nuestro incipiente sistema democrático que, no lo olvidemos, todavía era muy joven.
Después de pasar ese día participando en la organización de actos de defensa de la Democracia, el 27 de febrero fui a la gran manifestación celebrada en medio de un emocionante clima de solidaridad, de respeto y de convicción democrática y, también, por qué no decirlo, de alegría colectiva.
Es llamativa la inconcreción del testimonio sobre las actividades realizadas aquel día por el joven Zapatero "en defensa de la Democracia", contra lo que dicen sus palabras "Rápidamente empezamos a hacer cosas concretas", sin que sea capaz de citar sólo una. ¿Qué quiere decir con 'rápidamente'? Al parecer, "al día siguiente": "Así que en cuanto empezó el nuevo día..." dice y las cosas concretas fueron: "nos movilizamos, pude hablar por teléfono con algunos amigos de clase..." El golpe se produjo el lunes, 23 de febrero, a las 6:22 de la tarde. ¿Es posible que un joven defensor de la democracia esperase a la mañana del día 24 para hacer las primeras llamadas? Zapatero era militante del PSOE desde hacía dos años justos. ¿No llamó a nadie de su partido, no se presentó en la sede del PSOE para tratar de salvar la documentación de su partido, organizarse políticamente frente al golpe?

Y luego, la manifestación del día 27. En el libro de Suso de Toro, y también con sus propias palabras, cuenta su recuerdo de la manifestación del 27-F, si bien en esta versión la épica cede a la lírica casi todo su protagonismo:
"Recuerdo luego aquella manifestación contra el golpe, allí iba yo con toda mi energía, mi pasión... pero también iba Sonsoles. Y pudo más Sonsoles que la manifestación. Porque realmente iba todo implicado en la manifestación, pero me impliqué más en ir con Sonsoles. [Risas] lo cual era realmente la escena de la vida, "déjenme vivir libremente". Y fuimos juntos."
Un testigo de la época que sí estuvo en las luchas políticas de la Universidad de León, Mario Sáenz de Buruaga, hoy biólogo, publicó el 28 de julio de 2007 un artículo en El Correo sobre el protagonismo de José Luis Rodríguez Zapatero en aquellas gestas. Se  titulaba 'El color del presidente' y dejaba este rotundo testimonio, también sobre aquel día:
A ZP no le recordamos, no estuvo en la organización de nada ni se la jugó con nada. Dice su biografía que ingresó en el PSOE en 1979; no lo dudo pero bien sabemos que este partido tuvo muy poca entidad en la universidad española de la transición, y desde luego prácticamente inexistente en la leonesa. Quienes estaban en el fervor y la ebullición política de la transición universitaria, fundamentalmente militaban o simpatizaban con el comunismo (PCE) o con los partidos de la extrema izquierda (ORT, PTE, LCR, MCE, OIC ), los que, por cierto, consideraban al primero poco menos que algo carca (qué tiempos) por su revisionismo de la doctrina marxista-leninista. ¿Dónde estaba ZP en ese escenario? ¿Dónde cuando la creación del Sindicato Universitario Democrático de 1980? ¿Dónde cuando los actos que se organizaron tras el golpe de Estado del 23-F de 1981? No estaba, se lo aseguro. Creo no confundirme si digo que ni uno solo de los estudiantes leoneses de finales de los 70 y década de los 80 nombraría a ZP como alguien a quien relacionen, veladamente siquiera, como presente en las movidas universitarias leonesas; y como dar nombres da consistencia, debo decir que con toda seguridad aquellos sí recordarán y mencionarían a Manolo Cavero (Veterinaria), Ignacio Fernández, Hilario Franco y Begoña Martínez (Filosofía y Letras), Quini Martínez (Derecho) o Mercedes Carlón y, perdónenme, un servidor (Biológicas), por citar sólo a algunos de los que sí estuvimos. ZP fue un estudiante más, un estudiante que en su participación política fue perfectamente anodino dentro de su propia Facultad de Derecho y más aún dentro de la Universidad como institución ya que tampoco en su breve etapa de profesor se le puede vincular con otra cosa que no fuera su posterior vocación política oficial, ésa que desembocaría en aspirar a la Secretaría provincial del partido, lo que no tardó en conseguir.