lunes, 14 de febrero de 2011

Cercas insiste


Pie de foto.-Cercas junto a Ariadna Gil, protagonista de la versión cinematográfica de 'Soldados de Salamina'

Han transcurrido 48 horas desde que apareció este artículo de Javier Cercas en El País y Arcadi Espada no ha respondido todavía. He aquí el arranque:
Una frase: "Exigimos una campaña legal contra quienes propagan mentiras políticas deliberadas y las diseminan a través de la prensa". ¿Quién escribió eso? Adolf Hitler, en 1920. ¿Qué significa eso? Significa, al menos, que hay que desconfiar de los cruzados contra el embuste, porque el énfasis en la verdad delata casi siempre al mentiroso.
Extraordinario. Imagino a Cercas ante una conversación banal entre Hitler y Eva Braun:
Eva.-¿Qué hora es, cariño?
Adolf.-Las tres y cuarto.
Naturalmente, Cercas y su alter ego Miralles comprenden que en aquel momento eran en realidad las ocho menos veinte. El énfasis en la verdad delata casi siempre al mentiroso. ¿Por qué casi? Demos la vuelta a la frase: ¿La insistencia en la mentira es la señal con que se anuncian las personas veraces? El resto de la pieza no desmerece en absoluto. Francisco Rico escribió un artículo contra la ley antitabaco que terminaba con una aseveración falsa: "en mi vida he fumado un solo cigarrillo" cuya función era la colocar al firmante por encima de la sospecha de parcialidad y, por tanto, de reforzar su posición contra la ley. Se asombra Cercas de que tanta gente haya protestado por la mentira de Rico. Qué poco sentido del humor. Para que lo entiendan reproduce una conversación apócrifa entre el director del diario y Millás, un colaborador que a veces incurre en escapadas del subconsciente, al que amenaza con echar por introducir la ficción en el periódico. 

Luego aclara que esa conversación es falsa, sin tener por qué. El director echó a un editorialista por haber escrito un cuento en el que se transparentaban como personajes de ficción dos personas con cargo en el periódico. No lo había publicado en El País ni en ningún otro medio. Se limitó a enviárselo por mail a algunos amigos.

En el artículo de Cercas se adivina, aunque no cita su nombre, Arcadi Espada. El columnista catalán, amigo del periodista de Burgos, había revocado con autoridad un disparate de Cercas. Vean aquí la columna de Espada y la afirmación de Cercas que en ella desmiente. Éste publicó en El Mundo, sección 'Cartas al director' la siguiente misiva:
Respuesta de Cercas a Espada
 Sr. Director: 

A juzgar por lo que escribe en “El Milikito” (El mundo, 25-1-2011), a Arcadi Espada le ha sentado tan mal el éxito de mi libro Anatomía de un instante como le sentó hace diez años el de Soldados de Salamina. Confieso que el sufrimiento de este hombre me halaga. Pero no soy muy partidario de poner la otra mejilla. En su artículo, Espada viene a llamarme mentiroso, payaso, oportunista y etarra. Este desparpajo, sin embargo, no es lo más llamativo: lo más llamativo es la lectura delirantemente deshonesta (o simplemente necia) que hace de mi artículo “Adiós, muchachos” (El país, 23-1-2011). Estoy dispuesto a discutir con casi todo el mundo mis opiniones, quizá equivocadas y quizá no, sobre el fin de ETA; con Espada es imposible: primero porque lee lo que quiere y no lo que uno escribe, y segundo porque su prosa no está hecha para el razonamiento sino para el insulto o, todo lo más, para el desplante, lo que significa que cualquier intento de entablar un debate intelectual con él sólo puede degenerar en una reyerta de chulos. No me parece que sea eso lo que merecen los lectores de El mundo, a quienes ruego por ello que se abstengan de leer la última frase de esta carta: Espada, mentecato, es la última vez que te contesto, que bastante tiempo me has hecho perder ya. Javier Cercas. Escritor.

La prosa de Espada está hecha para el insulto, escribe quien le llama 'mentecato'. "Es la última vez que te contesto", pero el domingo volvía a lamerse la herida.

En fin, el mundo en vilo a la espera de la respuesta de Espada.