martes, 25 de enero de 2011

Habrá Ley Sinde




El diario 'El País' da cuenta hoy del acuerdo al que han llegado el Gobierno, el PP y CiU para la aprobación del engendro conocido como Ley de Economía Sostenible, una carcasa vacía, salvo por la llamada 'Ley Sinde', lo único de cierto interés que lleva dentro

A la izquierda tienen una captura de pantalla correspondiente a la noticia tal como viene en la portada de 'El País'. Este es el texto:
Habrá ley Sinde..., pero en versión descafeinada. El Gobierno y el Partido Popular, con CiU como aliado de última hora, sellaron ayer el acuerdo para la aprobación de una norma legal que permitirá cerrar en poco más de dos semanas las webs que faciliten sin autorización el acceso a contenidos protegidos por derechos de autor. El texto pactado obliga a introducir la tutela judicial durante todo el proceso de cierre de las webs, una de las exigencias del PP a cambio de su apoyo a la ley en el Senado.
La otra demanda, también satisfecha por el Ejecutivo, era adecuar, en un plazo máximo de tres meses, la aplicación del canon digital en España a las recientes directrices del Tribunal de Luxemburgo, que la consideró “indiscriminada”.


Lo primero que llama la atención es el titular. A cualquier profano podría darle la impresión de que es un paso en el sentido que reclamaban los artistas, un acuerdo que permitirá cerrar las páginas de las descargas con tutela judicial durante todo el proceso. El rechazo de la Ley no se produjo, como era fácilmente imaginable, porque a Mariano Rajoy le encante bajarse gratis canciones de Miguel Bosé, un suponer. Estamos hablando de un registrador de la propiedad, háganme el favor, sino porque la ministra procedió con la desprejuiciada alegría de los ministros y las ministras de Zapatero, creyendo que la aprobación de las leyes es una responsabilidad muy principal de la oposición cuyo cometido es arrimar el hombro.

Habría bastado lo que se ha hecho ahora: aplicar una vieja costumbre del parlamentarismo europeo, que es negociar las leyes cuando no se tiene la mayoría absoluta. Negociar no quiere decir soltar unos euros a algún grupo nacionalista para llegar a los 176, sino transaccionar. Las dos exigencias del PP para apoyar la ley no eran desmesuradas: garantía judicial y ¡que el Gobierno español acepte aplicar la sentencia del Tribunal Europeo sobre el canon digital, dónde se ha visto.

¿Es un plazo muy largo dos semanas? Tratándose de la Justicia, podríamos hablar de justicia exprés, pero vayamos a la realidad. No negociar previamente el proyecto ha costado un mes de retraso. ¿En dos semanas se puede hacer mucho destrozo? Solo relativamente. Los 'empresarios de la red', por decirlo con palabras de Almudena Grandes, no tendrán alicientes para poner en marcha una empresa que amenaza cierra a las dos semanas de la denuncia. No tendrán tiempo para sacarle partido a la publicidad.

La ministra Sinde, que no se sentía fracasada por el rechazo de su proyecto en el Senado, se expresaba así en la información de El País:

"Se refuerzan las garantías que ya existían en consenso con el PP (...) Es una ley que respeta los derechos de todos. Un modelo distinto al de los países de nuestro entorno. Cuando empiece a funcionar comprobaremos que no supone una amenaza para el uso de Internet. Tiene que quedar claro que no se perseguirá a los individuos"
La ministra no consideró una derrota la inclusión de la modificación del canon en la ley Sinde. "Alcanzar un consenso en este sentido es una victoria para todos los ciudadanos".

Si no siente que su ley se haya descafeinado con el consenso, tal como sí se opina en la primera línea de la información de El País, ¿por qué no lo buscó antes, ministra? Otrosí: ¿qué tiene que ver la metáfora autonómica del café para todos, con el brioso arranque del texto: "café para todos, sí, pero descafeinado" que redactriz y redactor firman, salvo el empeño de clavarle al proyecto el calificativo del desencanto?