domingo, 16 de enero de 2011

Empujar los hechos



El lehendakari López abre hoy a toda vela la portada de El Correo. Huelan el titular, "Es evidente que Batasuna le exige mucho más ETA", paladeen su esperanza  de "que la izquierda abertzale siga en la misma dirección". Mastiquen bien estas palabras:
"Creo que estamos más cerca (del final irreversible de la violencia) porque ETA ha empezado a asumir que ese final es inevitable. El comunicado es una consecuencia de su debilidad, de la fortaleza del Estado de derecho, que le ha hecho entender que no va a conseguir ninguno de sus objetivos mediante la violencia, y lo creo también porque el comunicado ha sido por la propia presión de la sociedad vasca".
¿Y cómo ha entendido ETA que "no va a conseguir ningunos de sus objetivos" por esta vía, si puede saberse? De tres maneras:
1ª.-La conclusión más relevante de la resolución aprobada por la banda terrorista en noviembre, de la que hoy da cuenta José Luis Barbería, un periodista en un país de publicistas: "La estrategia militar es incuestionable".
2ª.-Mediante el comunicado del pasado lunes, en el que insiste en los dos objetivos que SÍ piensa conseguir ETA en la negociación: autodeterminación y territorialidad. Son exactamente los mismos que la organización terrorista viene reclamando desde su 'Alternatiba demokratica para Euskal Herria' (abril de 1995). Curiosamente los comunicados de las dos treguas anteriores, agosto de 1998 y marzo de 2006, habían elidido piadosamente la reivindicación.
3ª.-El comunicado no ha sido por la presión, propia o impropia, de la sociedad vasca. De obedecer a una causa, sería a la represión que la ha descabezado cinco veces, a la ilegalización de su brazo político. El País opone en su editorial un reparo lógico al entusiasmo legalizador de Eguiguren y LRA: "Si el alto el fuego se considerase suficiente aval para la legalización, esa evolución del brazo político se interrumpiría y desaparecería el principal incentivo que tiene Batasuna para enfrentarse a ETA".



Inapelable. Excelente editorial, salvo por el párrafo final, tan improcedente y extemporáneo. Por otra parte, la proliferación de voces que se muestran partidarias de la legalización de Batasuna como paso previo, están invirtiendo la carga de la prueba. Parece que la legalización de B. fuera un asunto de más interés para el Estado que para ellos mismos y ese es un factor que encarecerá  el proceso.  Pero la información de Barbería viene a plantear un problema: ETA decidió en noviembre que "la estrategia militar es incuestionable". Este es un hecho que sin duda conoce Batasuna. Pero si Batasuna lo conoce y estuviera determinada a seguir por vías exclusivamente políticas hasta el final, habría tenido que expresar alto y claro que rompía con la banda, hecho que no se ha producido. Lehendakari, ¿por qué es evidente que Batasuna le exige mucho más a ETA?