miércoles, 15 de diciembre de 2010

Ventaja del Estado de Alarma


La opinión  publicada está  virando suavemente desde aquel a sus órdenes con el que recibieron acríticamente la noticia del Estado de Alarma en el viernes de los decretos hasta la sorpresa de ver que se prorroga una excepción cuya cobertura legal era ya más que dudosa en origen, pero cuya prórroga no tiene justificación alguna. Las razones dadas ayer por el ministro de la Presidencia carecen de todo fundamento. No se puede mantener un Estado de Alarma porque los controladores no hayan expresado su arrepentimiento y una decisión firme de nunca más pecar. En la más benevolente de las hipótesis, que da por por buena la excepción y la militarización primeras, no hay razón alguna para mantenerlas después de Año nuevo: en primer lugar, porque el cómputo de las horas de 2010 termina. como es obvio, en Nochevieja. En segundo lugar, porque han desparecido las circunstancias extraordinarias que hubieran podido justificar la medida.

Lo que es extraordinario es que el Ministerio de Fomento no haya realizado un sólo intento de diálogo en estos días, con el fin de negociar una salida. ¿Pensarán que cuando haya vencido el plazo, pueden sustituir el estado de alarma por el de excepción y éste por el de sitio?

No todo son inconvenientes, sin embargo. Recordarán ustedes que todos los años, al llegar septiembre, en el País Vasco se representaba un clásico: El Ejército hacía maniobras en el País Vasco y el PNV montaba  un escándalo. Vean ustedes en la foto una estampa de las maniobras de 2006, en las que un paracaidista toma tierra en la playa de Ereaga ante una admirada y admirable bañista. Lean las protestas de los alcaldes nacionalistas

El 18 de junio de 2008, El PNV protestó porque la marcha de un grupo de soldados al Gorbea terminó con dos banderas en una torre del monte. La ministra de Defensa acabó expedientando a los mandos, tras la protesta. El pasado mes de febrero se descubrieron en el mismo monte 10 zulos de ETA con un centenar de kilos de material explosivo, sin que el Partido Nacionalista Vasco organizara protesta alguna. Bueno, pues el Estado de Alarma de Zapatero ha servido para que el mismo PNV vaya a saludar mañana gozosamente la posibilidad de que el Ejército español suba, no ya a un monte o una playa, sino a la torre de control de los aeropuertos.