lunes, 6 de diciembre de 2010

Se veía de venir


Recordarán que entre las fugas de Wikileaks conocíamos ayer por el diario El País, la opinión que el embajador estadounidense expuso a su Gobierno sobre José Luis Rodríguez Zapatero:
"Un político astuto, como un felino en la jungla".
La definición es un piropo. Habría sido mejor 'inteligente', pero la comparación con el felino en la jungla potencia mucho el calificativo 'astuto'.

El cineasta Jean Pierre Melville hizo una película que a mí me parece una obra maestra del cine negro francés, 'Le samurai', tontamente traducida aquí como 'El silencio de un hombre'. El samurai del título es un asesino profesional encarnado con sobriedad y eficacia por Alain Delon. Al comienzo de la película, un título advierte: 
"No hay soledad comparable a la del samurai, a no ser, quizá, la del tigre en la jungla"
No hay soledad comparable a la del presidente del Gobierno, podríamos parafrasear. El poder es soledad y frío, el último teléfono que suena, ustedes ya saben. Ayer, el remero especial con remos de palisandro,  Luigi, comentó el asunto con su habitual perspicacia:
Creo que se quedan cortos respecto a nuestro presidente: ‘El Tigre de León’, dos felinos distintos en un sólo cuerpo verdadero.
Una joya del reino animal. En realidad, todo estaba ya en el Circo Mundial.