miércoles, 22 de diciembre de 2010

En espera del comunicado






Ayer, un comando de ETA robó cerca de Lyon  material para poder falsificar identidades. El mundo, (no el periódico) en vilo a la espera de la reacción de Otegi. Se espera también con mucho interés la explicación de Jesús Eguiguren sobre el asunto, ya que fue él quien primero anunció un comunicado definitivo de la organización terrorista para Navidades. Sabemos qué quiere decir 'Navidades', también sabemos qué cosa es un comunicado. Ahora ya sólo falta conocer el significado de 'definitivo'.


Esta vez el Gobierno se ha mostrado mucho más cauto que hace cuatro años, cuando la tregua de ETA del 22 de marzo fue precedida y seguida por un impulso presidencial que ni siquiera terminó en la T-4. Ahora es sólo Jesús, el verso suelto, acompañado por un periodista voluntarioso y el inevitable portavoz del PNV quienes tratan de empujar con palabras un proceso que choca empecinadamente con los hechos, pero hay gente que no se resigna a haberse equivocado en el anterior proceso de paz y están dispuestos a demostrar ahora que entonces ya estaban en lo cierto.Si la memoria histórica permitió que la guerra civil la ganaran los buenos 70 años después, ¿cómo no nos va a permitir modificar unos hechos que están ahí, a la vuelta de la esquina?


El primer titular es que aparecía esta mañana en la portada de El Correo. Es segundo, coincidente, es el que esta mañana muestra en su versión on line el periódico nacionalista 'Deia'. Ninguno de los dos muestra duda alguna sobre la autoría. El diario El País es otra cosa. Francia indaga, dice, en un titular que recuerda las dudas del ministro Rubalcaba sobre la autoría del robo de las pistolas en la armería de Vauvert, no disipadas hasta que la Policía francesa se lo atribuyó casi un mes más tarde. El ministro insistió en las consecuencias que Zapatero había anunciado:


Pérez Rubalcaba no quiso adelantar cuáles serán las anunciadas «consecuencias» que tendrá la confirmación por parte de las autoridades galas de que fue ETA la que robó el pasado octubre 350 pistolas en un almacén de la localidad gala de Vauvert. «Robar pistolas es un acto de violencia y estamos en un proceso de abandono de esa violencia, un proceso democrático que es incompatible con la violencia. Sin duda va a haber consecuencias, aunque habrá mejores momentos para explicarlas», señaló el ministro, que sólo anticipó que los etarras que asaltaron el arsenal «responderán de su acto frente a los tribunales».
Todo aquello trajo consecuencias un mes más tarde, en la T-4. El Gobierno siguió negociando después de la furgoneta-bomba. Casi cuatro años más tarde, ETA mató al gendarme Jean Serge Nérin con una de aquellas pistolas de Vauvert. ¿Qué quería decir 'incompatible'?

El País ha titulado hoy de manera preventiva, quizá a la espera de que se ocupe su especialista. Pero hay una cosa muy notable. La información del diario de Prisa se basa en una información de la Agencia Vasco Press, de toda credibilidad. También El Correo incluye un 'despiece' con la información de Vasco Press. La autoría es inequívoca ya desde el titular: "Diez asaltos en ocho años", todos con "similares características".