jueves, 16 de diciembre de 2010

Blake Edwards se ha ido


  


En California, se nos ha muerto de viejo (88) Blake Edwards, con quien tanto reímos. Basta con recordar algunas de sus películas. La serie de la pantera rosa, El Guateque, Operación Pacífico, Dos hombres contra el oeste, La carrera del siglo, Victor o Victoria, son una muestra soberbia de su maestría, aunque también tocó otros registros. Él daba empaque a todas las historias que contaba, valga citar 'Cita a ciegas', quizá el mejor trabajo de Kim Bassinger en toda su carrera. Nadie que haya visto una sola vez 'Desayuno en Tiffanny's', una de las grandes comedias románticas de la historia del cine, podrá olvidar la escena de Audrey Hepburn y George Peppard, empapados por la lluvia, mientras buscan un gato en el callejón y suena 'Moonriver'. 


También son muy destacables sus dos incursiones en el thriller: Chantaje contra una mujer y Diagnóstico: asesinato y el drama 'Días de vino y rosas'. Pero siempre le recordaremos, sobre todo, por lo que reímos con sus películas, porque forma parte de nuestra memoria sentimental y disfrutamos hacioendo ver a nuestros hijos 'El Guateque' y viéndoles reír a carcajadas, porque él metió en nuestras vidas a Peter Sellers para siempre. Vean una secuencia que roza el surrealismo en 'Una cana al aire': el duelo de esgrima entre los condones fosforescentes.




Él nos alegró la existencia y nos hizo mejores con su cine. Que la tierra le sea leve. Y también a nosotros. El talento de la gente como Blake Edwards es un género en vías de extinción.