domingo, 28 de noviembre de 2010

Un foro a su medida



El titular de apertura de hoy del diario El Mundo tenía un precedente en este blog. La remera Ella, remera de primera con palas de encina, que esta semana se ha mostrado infatigable, dio el jueves pasado la palada que se describe a continuación:
Zapatero se ha montado un G37 sin traductores. Igual de inutil que el G20, pero con el lugar de honor reservado.
lo que fue recogido en la revista de prensa de Herrera en la Onda, sección 'Palabras que merecen mármol', de lo que dejamos aquí constancia para su conocimiento y efectos.
Era inevitable, por otra parte, que el presidente tradujera la reunión en términos estrictos de propaganda. Después de todo, la tarea de Gobierno no consiste para él en nada más.El presidente valoró "muy positivamente" la reunión: "Hemos reforzado el compromiso del Gobierno y de los empresarios por la estabilidad y la recuperación económica de España". 

No se ve qué necesidad había. El compromiso del Gobierno y de los empresarios por la recuperación económica es algo que debería ser el punto de partida, no la estrategia salvadora en un momento crítico. La CEOE, aunque esté presidida todavía por Díaz Ferrán, ha venido insistiendo al Gobierno en la necesidad de acometer las reformas mientras el Ejecutivo las postergaba en su agenda. Cualquiera pensaría que se trataba de llegar a las elecciones municipales sin haber tomado las medidas dolorosas, si no fuera porque esa sería una actitud electoralista de la oposición y porque es vox pópuli que el Gobierno de José Luis nunca se guía por cálculos electorales, sino por el bienestar y la felicidad de los españoles y las españolas.

Oigan, a título de ejemplo, la respuesta del presidente a la pregunta de por qué no ha convocado a la oposición a un encuentro parecido, pero con menos gente:
"Las reuniones son útiles si hay una voluntad previa de contribuir"
No llamo al PP porque sé que no es partidario de arrimar el hombro. Por eso no lo convoco. Las opiniones en el lugar de los hechos. La última vez que convocó a Rajoy fue el 5 de mayo pasado. Tres días antes de la noche de las llamadas largas. Llegaron a un acuerdo sobre las Cajas de Ahorros que aún no se ha desarrollado y que los empresarios le urgieron ayer a acelerar. La mitad de los empresarios presentes en el desayuno del G-37 firmó el informe demoledor para la economía española de la Fundación Everis que los empresarios hicieron llegar al Rey. No hay razones para no creer que mantuvieron posiciones coherentes en ambas ocasiones. De hecho, los empresarios siguen manteniendo la misma actitud que llevó el años pasado al presidente a criticarlos como si fueran del PP: "Salimos a su rescate y luego rechazan más impuestos." Cría tiburones, en fin.