domingo, 7 de noviembre de 2010

Empezamos mal, Trinidad


En España ha pasado desapercibida la reacción de la oposición venezolana al estreno de Trinidad Jiménez como ministra de Asuntos Exteriores, Moratrini, al decir de del remero supernumerario Uno que arregla zapatos. En esa idea simple y maniquea que la izquierda española tiene de la división del mundo entre buenos de izquierdas y malos de derechas, a finales de los setenta simpatizó (yo también, que conste) con Fujimori contra Vargas Llosa, no diré más, ahora está como un solo hombre y/o mujer con Hugo Chávez en contra de la oposición socialdemócrata. Cabe preguntarse por la responsabilidad de Carlos Andrés Pérez, el amigo de Felipe, en que las cosas hayan llegado hasta este punto.

Por ahora limitémonos a dejar constancia de la reacción de la Mesa de Unidad (MUD) que agrupa a cuatro fuerzas socialdemócratas venezolanas, miembros las cuatro de la Internacional Socialista: Movimiento al Socialismo (MAS), Acción Democrática, Podemos y Alianza Bravo Pueblo. No les ha gustado que Moratrini afirmase en el Senado que "en Venezuela no existen presos políticos".

Lean su comunicado, vean el título, 'Empezamos mal, Trinidad' y fijénse en estos párrafos:

"El anterior Canciller Moratinos con sus desatinos se caracterizó por defender al gobierno autoritario de Chávez, opinando a distancia sobre temas que ignoraba o distorsionaba a conveniencia, pretendiendo difundir una imagen a contrapelo de la realidad y de la opinión mundial al respecto.
En distintas oportunidades esas opiniones fueron rechazadas por los sectores democráticos venezolanos e incluso en una ocasión fue consignada una nota de protesta en la Embajada de España.La recién designada Canciller, Trinidad Jimenez, se inicia con una declaración que va en la misma linea del ex-canciller Moratinos, pero refiriéndose a un tema aún mas sensible y delicado en materia de violación de derechos humanos cual es el de los presos políticos."
Así está el tema. Vean esta otra información sobre el mismo asunto. No es el Tea Party, sino la Internacional Socialista; no son los mercados, sino partidos hermanos; no es el infierno, es la calle,/ no es la muerte, es la tienda de frutas. Tiene una pena la Lirio/ y se le han puesto las sienes/ moratrinis de martirio. (Con las aportaciones de Federico García Lorca y Concha Piquer).