domingo, 9 de mayo de 2010

Los Prismas Anversos



La luz es el incomprensible camino de la mente que como un prisma desdobla la luz en diferentes colores. Goethe decía en sus tratados sobre la luz, que el color surge del sufrimiento de la luz al pasar por un prisma. Al principio no entendía esa visión del color, pero al poco andar me fui dando cuenta de que mientras sigamos en la mente, seguiremos en la diferenciación, en la dualidad, viendo la diferencia entre las cosas, entre los colores. El corazón es la vuelta de visión al mundo de la luz blanca, donde todas las cosas son Una, donde la luz de lo diferente coexiste con la luz que subyace todas las cosas.
Sufrimos cuando separamos, cuando vemos los colores y tratamos de jerarquizar su importancia y características. Sufrimos cuando queremos ver que chakra es superior a otro. Sufrimos cuando olvidamos nuestro “prisma anverso” del corazón. Ese que nos devuelve a la unión de la diferencia, en la luz blanca del A MOR.
Seamos prismas anversos e integremos esta realidad en el corazón.