viernes, 4 de diciembre de 2009

La Prudencia

[...]Queda en escena sólo el coro; mientras desfila, recita el final el corifeo.

Corifeo.
Con mucho, la prudencia es la base de la felicidad. Y, en lo debido a los dioses, no hay que cometer ni un desliz. No. Las palabras hinchadas por el orgullo comportan, para los orgullosos, los mayores golpes; ellas, con la vejez, enseñan a tener prudencia.


Antigona, tragedia de Sófocles.