domingo, 13 de septiembre de 2009

La canción del Lunes

Nuevamente estamos a Lunes, y creo que esta semana deberíamos empezar con algo de la tierra en la que vivo, Aragón. Y ya que estamos con las peticiones al pincha discos, que sea una música animada y con algo de mensaje social, como los Ixo Rai! pero sin que sean ellos, que los tengo muy vistos.... ya esta, decidido, el Comando Cucaracha serán los elegidos. Ahora solo falta decidir que tema y de que disco.

Tras arduas deliberaciones, se ha acordado por 6 votos a favor y 2 en contra, que "La Canción del Lunes" del 14 de Septiembre de 2009 sea: Mi Último valle, del disco Entre héroes y villanos (2007) de los ya nombrados Comando Cucaracha.




Hay un vídeo de la canción pero es tan malo el sonido que he preferido poner solo el audio. Si aun así tienes necesidad de verlo, sigue ESTE LINK.

Canta con nosotros:

Mi último valle,
vendido a la codicia,
de peces gordos,
desde una sucursal

Ecología,
esa cosa ficticia.
No vale nada,
la riqueza natural.

Su obra social consiste en hacer zanjas,
Poner cemento, ya pueden aparcar,
a dos mil metros, sus grandes bmws,
los forasteros cuando suben a esquiar.

No se preocupe, si no lleva comida,
no pasa nada, no tiene que gastar,
su dinerito, en el pueblo de abajo,
cómprelo todo, en nuestro centro comercial.

Coja el bus blanco si quiere ir en el día,
pero en el caso de que quiera disfrutar,
cómprese un piso, nosotros los vendemos,
y bien pensado no tiene que madrugar.

Y no matéis nuestras montañas, tan llenas de dignidad.
Y no dinamitéis los sueños que no quieren despertar.
Y no minéis nuestros paisajes desangrados de llorar.
Y no cimentéis un futuro en el que no quiero estar.

Viva el ladrillo.
y que viva la mentira.
Menuda suerte,
tener la editorial

Con demagogia,
y muy buenas palabras,
gana el de siempre,
gana el neo liberal

Ya estamos hartos de tanta hipocresía,
tanta avaricia, tanto manipular,
que tengo claro, que nos tienen en frente,
mi pirineo no lo van a hipotecar

Y no matéis nuestras montañas, tan llenas de dignidad.
Y no dinamitéis los sueños que no quieren despertar.
Y no minéis nuestros paisajes desangrados de llorar.
Y no cimentéis un futuro en el que no quiero estar.