sábado, 19 de julio de 2008

"Google es la verdadera venganza de los nerds"

James Ballentine, representante de Google en Chile, fue quien suscitó el mayor interés de la jornada de clausura del XIII Simposio de Emprendimiento Organizacional, al que asistí hace algunas semanas. Fue colapsado con preguntas y comentarios acerca del motor de búsqueda de información en Internet más exitoso de todos los tiempos.

“Google nació como una idea de jóvenes universitarios ultra estudiosos. Una pequeña innovación que se transforma en un gigante impresionante. Google es la verdadera venganza de los nerds”, dijo Ballentine causando la sorpresa e hilaridad entre los asistentes.

Alrededor del mundo, son cerca de 15 mil personas las que trabajan para Google. Personas que “pueden aportar ideas de cualquier tipo al interior de la empresa, pero siempre extrapolando las visiones al resto de los usuarios. Para innovar y ser exitosos en ese cometido no podemos tener una visión sesgada del mundo”, recalcó.

Sin embargo, enfatizó -a modo de lección para los cientos de estudiantes que copaban el auditórium del edificio Telefónica, donde se desarrolló el simposio- que el éxito en Google se debe a que cada persona cuenta en su real dimensión, respetando sus diferencias e invitando constantemente a conformar ambientes heterogéneos: “Celebramos cualquier cosa: el día del pijama, de los piratas, llevamos el perro a la oficina y hacemos deporte. Pero siempre con responsabilidad cuando se debe ser serio. Google es lejos la mejor empresa del mundo para trabajar”, señaló.

James Ballentine repasó el éxito mediático de plataformas como Facebook y MySpace, entre otros. “Todos son ejemplos de éxito y de ideas que, en algún momento, pueden llegar a ser un gran plan. Como el caso de Google podemos señalar también la creación de Gmail y el GoogleNews, que surgieron como un posible punto de desarrollo y que hoy son un bien casi planetario”.

Insistió en que Chile tiene profesionales que podrían irrumpir con fuerza con sus innovaciones. “Sin embargo, sufrimos el síndrome de país pequeño: somos muy pocos. Además, perjudica en demasía el bajísimo nivel de inglés. Esto hace temer a muchas empresas en apostar por Chile”, dijo Ballentine.